Alcalde de Talcahuano entiende “irritación” de ministros por cierre de Huachipato, pero pide que “no sea una inactividad del Estado para avanzar en planes de reconversión laboral”
Conversamos en ‘Qué Hay De Nuevo‘ con Henry Campos, alcalde de Talcahuano, respecto del anuncio del Grupo CAP sobre la suspensión indefinida de las operaciones de la Siderúrgica Huachipato -producto de que la aplicación de sobretasas al acero chino no fueron suficientes para mantener la viabilidad del negocio- y su impacto económico tanto para la región del Biobío como para el país.
Consultado por cómo se enteró de la noticia, Campos reconoció que los pilló “por sorpresa”, ya que el día lunes estuvo acompañando a los dirigentes de los sindicatos de Huachipato en la Comisión Antidistorsiones, mientras se desarrollaban las audiencias públicas. “No preveíamos que se pudiera adoptar una decisión de estas características, pero sin embargo se posó claramente de que la medida salvaguardia no estaban generando una corrección”, señaló.
En cuanto al impacto que tiene esta decisión, el jefe comunal expresó su preocupación y explicó que “el impacto que tiene la pérdida de la Siderúrgica en la comuna no es sólo la afectación de empleos en la comuna, sino que la afectación de empleos para la región del Biobío. El alcance y la incidencia en la cadena productiva son cerca de 20 mil puestos de empleo, casi tres mil de manera directa en la compañía Huachipato”.
Siguiendo con lo anterior, precisó que “casi el 40% de las cargas que mueve el terminal portuario de Talcahuano son asociadas a productos de Huachipato, es decir, son 13 mil turnos aproximadamente”.
Si bien el cierre conlleva un largo proceso, que debe ser gradual, el alcalde hizo un llamado a “que no abandonen la idea de poder mantener este tipo de producción de acero y que lo haga competitivo a nivel internacional. Si ocurre eso podríamos estar pensando en reponer puestos de empleo en algunos años más”. Asimismo, enfatizó en que “hay que preocuparse de la situación de hoy (…) estamos hablando de mano de obra calificada que no va a vivir de una canasta familiar”.
Por último, respecto de la molestia de los ministros de Economía, Nicolás Grau, y de Hacienda, Mario Marcel, ante este anuncio, Henry Campos expresó que “entiendo la irritación que puede tener el ministro de Economía y de Hacienda, pero aquí de por medio están también las familias que quedan sin trabajo, por lo tanto, yo les pido que su irritación con la empresa no sea una inactividad del Estado para poder avanzar en planes de reconversión laboral”.